Un ejercicio personal de dirección de arte y exploración visual donde la naturaleza se convierte en materia gráfica. Cada mes se articula alrededor de una combinación única de ave y flor, construida mediante capas, transparencias y contrastes cromáticos que generan imágenes de gran riqueza visual.
El resultado es una serie de piezas que se sitúan entre el collage contemporáneo, la ilustración botánica y el diseño editorial, transformando un objeto cotidiano como un calendario en una colección de pequeñas obras visuales.